Buenos Aires. — Repetir frases positivas sobre uno mismo, práctica conocida como autoafirmaciones, no es solo una moda de las redes sociales: diversos estudios psicológicos confirman que puede tener un impacto real en el bienestar emocional y la autoconfianza.
Las autoafirmaciones —como “soy capaz”, “merezco cosas buenas” o “puedo manejar los desafíos”— ayudan a reforzar la imagen positiva que una persona tiene de sí misma. Aunque la idea puede sonar simple, investigadores de la Universidad de Pensilvania y del Instituto Nacional de Salud Mental de Francia demostraron que este ejercicio activa zonas del cerebro vinculadas con la autovaloración y la regulación emocional.
Un refuerzo psicológico accesible
“Las autoafirmaciones actúan como un recordatorio de nuestros valores y capacidades. Cuando las personas repiten frases alineadas con su identidad o metas, se reduce la autocrítica y aumenta la sensación de control”, explica la psicóloga argentina Lucía Benítez, especialista en bienestar emocional.
El mecanismo es sencillo: al afirmar conscientemente ideas positivas sobre uno mismo, se contrarrestan pensamientos automáticos negativos. Con el tiempo, esto puede modificar la forma en que el cerebro responde ante el estrés o la frustración cotidiana.
Un estudio publicado en Psychological Science reveló que quienes practicaban autoafirmaciones durante dos semanas mostraban niveles más bajos de cortisol, la hormona del estrés, y reportaban una mayor sensación de calma.
Un hábito con impacto diario
La práctica puede realizarse de diferentes maneras: frente al espejo, escribiendo en un cuaderno o grabando notas de voz. Lo importante, según los especialistas, es utilizar frases realistas y coherentes con los valores personales.
“Decir ‘soy perfecto’ no funciona, porque el cerebro no lo cree. Pero decir ‘puedo mejorar paso a paso’ o ‘soy suficiente tal como soy hoy’ tiene un efecto mucho más potente”, aclara Benítez.
En tiempos de incertidumbre económica y emocional, las autoafirmaciones se han convertido en un recurso accesible y gratuito. En redes sociales, cada vez más terapeutas y creadores de contenido comparten listas de frases positivas para distintos momentos del día: desde antes de una entrevista laboral hasta en los minutos previos a dormir.
La confianza, una construcción posible
En Argentina, donde las preocupaciones cotidianas suelen generar altos niveles de ansiedad, este tipo de ejercicios encuentra terreno fértil. “No reemplazan a la terapia ni resuelven los problemas estructurales, pero sí pueden mejorar la resiliencia personal y la disposición emocional para afrontarlos”, sostiene el psicólogo porteño Mariano Conti.
Diversos colegios y programas comunitarios ya comenzaron a incorporar técnicas de autoafirmación en sus talleres de bienestar. En Rosario, por ejemplo, una escuela secundaria implementó un breve ritual matutino en el que los alumnos escriben una frase positiva sobre sí mismos antes de comenzar las clases. Según sus docentes, la iniciativa ayudó a reducir conflictos y mejorar el clima escolar.
Una práctica simple, con respaldo científico
Lejos de ser una fórmula mágica, las autoafirmaciones funcionan mejor cuando se combinan con hábitos saludables: buena alimentación, descanso adecuado y vínculos positivos. No obstante, los expertos coinciden en que, practicadas con constancia, pueden convertirse en una herramienta eficaz para mejorar el estado de ánimo y reforzar la confianza personal.
“Cada vez que elegimos hablarnos con respeto y amabilidad, fortalecemos nuestra autoestima”, resume Conti. “En una época donde la exigencia y la comparación son constantes, ese pequeño gesto diario puede marcar una gran diferencia.”








